Cuando somos niños vivimos intensamente el presente...¿Es cuando somos niños cuando sabemos como vivir?¿Cuando dejamos de disfrutar para dedicarnos a ser quienes somos? Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York
jueves 29 de septiembre de 2011
Fascinación por las ciudades
Aunque adoro los pueblecitos con encanto, siempre he sentido fascinación por las ciudades. Sus calles plagadas de comercios, de vida, del ir y venir a paso rápido y enérgico de sus gentes... Los microcosmos que suponen los centros comerciales, los retazos de conversación pillados al vuelo aquí y allá, poder imaginar la vida y la actitud ante ella de las personas que se observan unas a otras con disimulo. Luces y neones rompiendo la oscuridad de la noche, el tráfico en la calle ahuyentando el silencio. Tanta actividad como dinero puedas gastar para no darte tiempo a pensar...
Fascinada por el falso amparo, soledad y compañía al mismo tiempo. Barrios decadentes, comercios delirantes que te hacen suspirar por la dolce vita, maquillaje, tintes, sonido de tacones, maletines, cortes de pelo de diseño, metro, viajeros, turistas, cocina de autor, tapas, cafés, navidades, y tantas cosas más que me vienen a la mente con la palabra ciudad. Cuánto más grande y viva mejor.
Las fotos que aparecen en este post son de Clara Bleda. Las he encontrado por casualidad, y he sentido la llamada de la ciudad. Estas fotos sacadas de su serie American Icons, son símbolos de las ciudades americanas que han sido modelos estéticos a seguir por todas las ciudades del mundo. Podeis saber más de Clara Bleda y de su trabajo en su blog: Clara Bleda.
En La Ciudad de Elena voy a intentar crear un blog parecido a este pero algo más íntimo y personal (más aún que este). Si te sientes algún día algo solo en tu ciudad, date una vuelta por la mía.
Etiquetas:
ciudades,
Clara Bleda,
fotografía,
soledad en la ciudad
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Las ciudades son fascinantes sin duda alguna. Pero a mí me llegó el tiempo de fascinarme en ellas sólo de vez en cuando. A veces es tanto lo que hay en una ciudad que termina agobiando. Y sí, en la ciudad la soledad es tres veces mayor, porque la vive uno sofocado con demasiados congéneres desconocidos alrededor. Para mí la ciudad es muy ambivalente. Saludos.
ResponderSuprimirLas ciudades son fascinantes sin duda alguna. Pero a mí me llegó el tiempo de fascinarme en ellas sólo de vez en cuando. A veces es tanto lo que hay en una ciudad que termina agobiando. Y sí, en la ciudad la soledad es tres veces mayor, porque la vive uno sofocado con demasiados congéneres desconocidos alrededor. Para mí la ciudad es muy ambivalente. Saludos.
ResponderSuprimirHay que pasar una temporada en el campo y otra en la ciudad para lograr el equilibrio perfecto. Saludos.
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