
La Lola sería más o menos la versión femenina del cañas.
Por fuera parece la perfecta señora de clase media-alta y conducta irreprochable. Culta, exquisitamente educada y comedida. Pero Lola tiene un lado oculto. Ese lado es juerguista, rallando lo imprudente y llegando en ocasiones a lo salvaje.
Eso es lo que la hace tan única. Tan pronto encaja en una fiesta esnob como en una juerga de veinteañeros con todos sus psicotro´picos incluidos. Bebe casi como un hombre y alguno de sus colocones son de los que dejan historia.
No cabe duda. A Lola le va la marcha.
Ahora anda medio enamorada o enganchada como dice ella de un chico árabe que conoció el verano pasado de forma fugaz y con el cual se reencontró este verano. Ella creyó en un principio que sería algo más pasajero de lo que está siendo. Entre las diferencias culturales y la distancia no siempre lo lleva bien.
Además la Lola es una tía muy difícil de atar. Le gusta salir, las conversaciones agudas, beber, la juerga... Y el otro, totalmente moro, querría tenerla ya bajo el mismo techo, de esposa y con algún churumbel. Este tema es el que más les hace chocar, pues Lola ya tiene bastante con su hija y su vida la llena.
- ¿Novedades?- la miro.
- Sí, ahora ha echado atrás su ultimátum de “todo o nada” y dice que con tal de no perderme se hará todo tal y como yo prefiera.
- Bueno, mejor, más despacio ¿no? Tampoco puede asediarte, al fin y al cabo hasta hace un par de meses era un completo desconocido...- Ayer estábamos el cañas, la Lola, Pedro y yo tomando unas cervecillas en el que se convertirá en nuestro segundo bar para los días que no abre el bar Jevi. Por supuesto el cañas bebía cañas. Lo de dejarlo era una falsa alarma, y, estaba contando que había vuelto a pasar la noche con Joven 1.
- Me dice que le está empezando a hacer tilín un tío que va por el bar- Joven 1 es camarera y tiene un lío intermitente y bastante sexual con el cañas, llevan un rollo morboso y extraño al que él está mucho más enganchado de lo que admite-, así como diciendo tío no te hagas ilusiones, y al cabo de un par de horas, en su cama, después de ajustarnos los meaos soy el hombre de su vida y al que más ama del mundo... Yo creo que me estaba vacilando...
Yo sencillamente pienso que es demasiado cría aun para saber ni siquiera quien es ella y que está experimentando en plan Lolita. De hecho, vuelve a por él con renovadas fuerzas en cuanto ve que puede tener competencia, como para demostrar que aún es la hembra dominante, pero que sé yo. Igual me equivoco y me alegraría. Por supuesto, se lo digo, aunque sé que a él no le gusta oírlo y a veces me cuenta las cosas en plan niño pequeño esperando de mi parte una regañina...
Y hoy es jueves... No sé si será kamikaze o no hasta mañana pues pese a que me tentaba mucho después de un par de porritos no me apetece nada separarme de mi sofá.